La Repetición En Las Relaciones No Es Un Defecto De Carácter. Es Un Motor De Predicción Que Corre Sin Su Permiso.
Por Momar Lissa Ndiaye ("MLN"), fundador y CEO, weyoga Inc.
Repetir el mismo patrón relacional se trata, casi automáticamente, como evidencia de algún defecto personal —un fallo al aprender, un punto ciego obstinado, un defecto de carácter que sigue saboteando las cosas. Este encuadre asume que la repetición es un mal funcionamiento. Suele ser lo contrario: un sistema funcionando exactamente como fue diseñado, solo sin la autorización consciente de nadie.
Lo que realmente se repite es un motor de predicción, construido a partir de la experiencia pasada, haciendo precisamente lo que hacen los motores de predicción —aplicar un modelo aprendido a nuevas situaciones porque ese modelo funcionó, o al menos se sintió sobrevivible, antes. El mecanismo no está roto. Está operando correctamente sobre entradas obsoletas, produciendo conclusiones obsoletas, sin pedir jamás permiso para seguir haciéndolo.
Este replanteamiento cambia cuál es el problema real. El problema nunca fue un defecto de carácter que necesitara corrección mediante esfuerzo o fuerza de voluntad. Era un motor de predicción no autorizado y no examinado que necesitaba ser identificado y actualizado conscientemente —un problema de ingeniería, no uno moral.
Nadie consintió correr la misma predicción en cada nueva relación. Reconocer el motor es lo que finalmente hace posible el consentimiento —y la revisión.
Parte de The Recognition Layer →
Momar Lissa Ndiaye ("MLN") es el fundador y CEO de weyoga Inc., una empresa de Delaware. — weyoga.ai · mln@weyoga.ai